Gérard Xavier Marcel Depardieu, es miembro de una familia de seis hijos. Nació el 27 de diciembre en Châteauroux, Francia. A los 16 años decidió marcharse a París y probar suerte en el mundo del cine. Consiguió su primer papel en Los rompepelotas de Bertrand Blier, donde actuó junto a Miou-Miou y Patrick Dewaere. En esta película, conquistó el corazón de los franceses. Actor nato, siempre ha sabido cómo hacer reír y llorar al público. Obtuvo su primer premio César con la película de François Truffaut: El último metro.
En los años 90, se fue a conquistar los Estados Unidos. Sus primeros largometrajes americanos,
1492: la conquista del paraíso,de Ridley Scott y
Matrimonio de conveniencia (Green card), junto a Andy Mcdowell, no obtuvieron el éxito esperado.
Sin embargo, su interpretación en
Cyrano de Bergerac, le brindó el salto a la fama y le otorgó su segundo premio César, así como la Palma de Oro al Mejor Actor. En 1999, hizo sus pinitos como productor y rodó
Un pont entre deux rives, en la que también actuó junto a
Carole Bouquet y
Charles Berling.
Gérard Depardieu, con su peculiar físico, ha participado en numerosas comedias que lo han mantenido entre los actores más taquilleros de su país. Aunque, en 2005, anunció su intención de retirarse del mundo del cine, en los años posteriores, lo hemos visto en películas como
Astérix y Obélix: misión Cleopatra o
Paris, je t’aime!
Este actor de renombre, también ha dado que hablar por su vida personal. Entre 1990 y 1999, fue arrestado por conducir ebrio; tuvo un grave accidente de moto y le implantaron un marcapasos tras sufrir un ataque al corazón. Más recientemente, en 2008, sufrió la desgracia de ver cómo una
neumonía acababa con la vida de su hijo Guillaume.