Calentarse bajo el sol y broncearse es muy bueno para el ánimo, pero muy peligroso para la salud. Es indispensable protegerte de los rayos UVA, UVB e IR con una crema solar. Pero con tanta variedad, ¿cómo lo haces? ¿Qué factor solar escoger? Descubre el producto que necesitas. El Sol
La radiación solar está compuesta por rayos UV (ultravioletas), no perceptibles por el ojo: los UVB se paran con el cristal filtrante, los UVA lo atraviesan y los infrarrojos (IR) difunden el calor. - Los UVB actúan en la epidermis. La radiación solar ¿Qué producto escoger? ¿Qué protección? Protección baja, UVB 6 a 14, etiquetado 6 o 10.
Protección media, UVB 15 a 29, etiquetado 20 o 25. Protección alta, UVB 30 a 59, etiquetado 30 o 50. Protección muy alta, UVB superiores a 60, etiquetado 50+. (Esta última está indicada para niños, mujeres embarazadas, y pieles sensibles o fotosensibles). ¿Qué textura?
Para el rostro, utiliza una crema fluida, no comedogénica; para el cuerpo, las leches o los pulverizadores (olvida los aceites, cuya textura no permite incorporar filtros adecuados). Nuestro consejo: es mejor un producto con un índice de protección baja pero de fácil aplicación que un producto con un índice alto, textura espesa poco agradable y difícil de aplicar, que deja manchas blancas. ¿Con qué frecuencia se aplica la crema solar?
Hay que seguir algunos pasos para estar segura de que bronceas con prudencia y cuidado. Evita exponerte en las horas más calientes, entre las 12 y las 16 horas. Renueva la aplicación de la crema solar cada dos horas. Casos concretos
En la montaña, para el esquí en altitud, es indispensable una protección continua con un índice alto (50 o +). El sol es fuerte y la reverberación sobre la nieve también. Protégete los ojos con gafas. Esto también es válido para los caminantes de alta montaña, en verano. En los trópicos, en la orilla y sobre la arena blanca, ponte una crema con protección muy alta desde el inicio de tu estancia. Cuando empieces a broncearte, reduce el índice a 40, y luego a 20, pero sé prudente y no utilices uno inferior a 15, porque la reverberación es muy fuerte sobre el agua, la arena e incluso bajo una sombrilla.
En alta mar, protégete al máximo porque, además de sol, hace viento y se produce reverberación del agua y de la arena. Empieza con un índice 40 para el rostro y 30 para el cuerpo, y sigue tus vacaciones con índices inferiores una vez que estés bronceada.
En el desierto, el cuerpo está cubierto y la cara protegida con un sombrero, pero esto no impide que el sol queme. Ponte una crema de índice 40 o superior en la cara, y no olvides proteger tus manos y antebrazos con una crema de índice 30 o superior.
En la terraza de una cafetería o en un parque, en primavera, recuerda protegerte porque los rayos también afectan en la ciudad. Un índice 15 será suficiente para el rostro y el escote. Lleva siempre un bote de crema en el bolso, por si necesitas protegerte si estás varias horas al sol.
En el jardín, protégete con un índice 20 como mínimo, ya que el sol también calienta en el campo, sobre todo en verano. No te fíes de los primeros rayos de la primavera, que también queman a través de las nubes.
Aunque ya estés bronceada, ten cuidado. Utiliza una protección suave para el rostro y el cuerpo, sobre todo si vas al mar en verano, porque hay sol y viento.
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Publicado por La redacción de Viajes el 18/08/2009 12:25:00 | ||||||||||||||||||||
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