Ese objeto antiguo al que has echado el ojo, una perla rara según el vendedor, ¿es realmente auténtica? ¿Cómo distinguir el buen del mal negocio, diferenciar entre el original y la copia? Éstos son nuestros consejos para evaluar la autenticidad de tu hallazgo.
¿Son de época estos utensilios de cocina esmaltados?
> Pon atención a los motivos...
En los años 40 se caracterizaban por ser pequeños tableros decorados con Art Déco, posteriormente, en el periodo de entreguerras, se pintaban con florecillas azules. Además, al principio estaban pintados a mano y después litografiados. Hoy, los motivos no son característicos de una corriente artística y no presentan ningún defecto.
> ... Y a lo brillante:
Hoy en día los utensilios de cocina esmaltados se realizan con esmalte al frío, en consecuencia las piezas tienen menos brillo y se parecen más a la pintura. Los objetos actuales tienen un trazo más grueso, y el empaste es visible.
¿Están hechos verdaderamente de cobre estos objetos?
> Evalúa el aspecto exterior
Las buenas preguntas que hay que hacerse: ¿es homogénea la pátina? ¿Parecen haber sido disimulados los rastros del desgaste? El espesor y el peso disminuyen con el tiempo, ¿es éste el caso?
> Haz el test del imán
Para detectar el verdadero del falso, acerca un imán al objeto y si se adhiere, la pieza es falsa. Es acero recubierto de cobre. Igualmente, si puedes rascar el objeto con una moneda, y aparece un color rojo en el centro del arañazo, ¡vas por el buen camino!
¿Esta colección de vasijas es de estaño?
> Uf, una reglamentación estricta
Los objetos puntiagudos están compuestos en un 95% de estaño, difícil pues, de equivocarse. Pero pon mucha atención, la mayoría de las gangas que dicen ser de estaño son en realidad de plomo. Otro punto a tener en cuenta: el plomo es ligeramente más pesado y la pátina más mate.
¿Cómo darse cuenta de la cerámica auténtica?
Seamos claros, distinguir una cerámica antigua de una copia requiere de un experto profesional. Sin embargo puedes seguir algunas pistas que no te traicionarán.
> Comprobar la definición del dibujo
Las falsificaciones tienen un trazo más grueso, mientas que las pinturas originales tendrán el trazo fino y sin vibraciones. Observa con detenimiento la textura de la decoración: el rojo a fuego vivo utilizado, entre otros, por los ceramistas de Rouen, presenta un ligero relieve superficial.
Bueno saber: los moldeados están asociados generalmente a una manufactura de cerámica. No tienes más que documentarte acerca de las diferentes formas de platos para poder hacerte con una verdadera pieza a lo largo de tus paseos.
¿Es de marfil, de hueso o de celuloide?
> Reconocer el marfil
El marfil ya sea de origen marino (diente de cachalote) o terrestre (colmillo de elefante) posee una superficie lisa, brillante y su color blanco se vuelve crema con el tiempo. Además, el marfil posee una trama más clara y estriada.
El test de la aguja caliente –la punta de una aguja caliente sobre el objeto, no tiene que hacer marca – te informará sobre la autenticidad del material.
> Reconocer el celuloide
Los materiales sintéticos son realmente más ligeros que el marfil, sus grietas transversales no siguen el sentido de la veta y las pequeñas burbujas en su superficie o una huella del molde te ayudarán en tu análisis de reconocimiento de falsificaciones.
> Reconocer el hueso
Cuidado, ¡el marfil no es hueso! Es netamente más ligero y mucho menos resistente.
Consejo: Pide la opinión de un experto o de un anticuario. El experto procederá a un análisis minucioso del objeto y te expedirá un certificado de autenticidad: su responsabilidad civil está comprometida durante treinta años. ¡Tranquilidad asegurada!