Todo sobre el hormigón
El hormigón es un revestimiento compuesto de granulado, arena y argamasa (cemento). A esta mezcla de base se le puede añadir cualquier pigmento para dar color al suelo. Se trata de un mortero que se adhiere a diferentes soportes: madera, cemento, hormigón, baldosas, etc. Sin embargo, para lograr un resultado óptimo, dichos soportes deben ser totalmente lisos, sin agujeros, separaciones ni fisuras.
Importante: el tipo de soporte determinará la técnica de aplicación del hormigón.
Ventajas de un revestimiento en hormigón
Un acabado en hormigón, si está bien preparado y correctamente colocado, implica numerosas ventajas, pues se trata de un material verdaderamente sólido, inalterable al calor y a la humedad. Es incombustible y prácticamente indestructible. Además, se puede preparar para instalar la calefacción radiante.
Todos los hormigones decorativos se tratan de tal manera que no se deterioran con el paso del tiempo.
A saber: La técnica del hormigón colado es bastante compleja de poner en práctica. Si se coloca mal, la superficie del revestimiento se descompone y aparecen agujeros y fisuras. Por eso es altamente recomendable recurrir a un experto con la competencia requerida para obtener un buen resultado. Además, la preparación de la masa (sobre todo a causa del cemento) y el colado pueden ser peligrosos.
¿Cómo conseguir un bonito suelo de hormigón?
Existen dos soluciones:
-Las baldosas de hormigón prefabricadas e instalables como si de un embaldosado se tratara. Hablamos del «enlosado».
-El hormigón colado es una capa de hormigón, que debe endurecerse a un ritmo regular. La temperatura ambiente de la habitación debe ser estable y no rozar los 0°. El hormigón se solidifica bastante rápido, pero a veces hay que esperar hasta un mes para que la instalación sea perfecta.
Este material permite realizar todo tipo de fantasías. Al instalarlo, y teniendo en cuenta tus gustos, puedes darle al suelo diferentes efectos: allanar, cepillar, barrer, imprimir, marcar, etc.
También puedes darle relieve si añades a la preparación trozos de cuarzo, cristal, mármol o incluso tejido.
¿Qué acabados se le puede dar?
Cuando el suelo ya está seco, puedes pulirlo o lijarlo, para acabar con los granulados como el granito y dar a la superficie un aspecto cristalizado. Pero también puedes optar por diferentes revestimientos para tratar o embellecer el suelo.
Los acabados se añaden a la masa y pueden hacer que la superficie sea antideslizante, resistente a las manchas, impermeable e incluso pueden darle brillo, hacerla mate, satinarla o espumearla.
Algunos ejemplos de acabados
Hormigón encerado
Se obtiene mediante el aplanamiento de un mortero mineral tintado. Tras el secado, la superficie se encera con la resina que impermeabilizará y abrillantará el suelo.
Hormigón barnizado
A diferencia del encerado, que se aplana y a continuación se trabaja, el barnizado se recubre de un barniz específico tras el secado.
Hormigón planchado
Este tipo de acabado se puede realizar manualmente, siempre que se trabaje una zona reducida. Si no es el caso, se debe utilizar una máquina llamada «helicóptero». A saber que cuanto más liso sea el suelo, más brillante quedará. O simplemente puedes endurecer el suelo con una solución específica para este resultado.
¿En qué estancias es más adecuado el suelo de hormigón?
Dado su robustez y su amplio abanico de colores y efectos, el hormigón decorativo tiene cabida en cualquier estancia del hogar, incluso en los lugares de paso.
Es más, hoy en día se aplica también en paredes, muebles y se utiliza como encimera, pila, bañera, etc.
¿Cómo mantenerlo?
Contrariamente a lo que suele pensarse, estos suelos son muy fáciles de mantener, sólo necesitan agua y jabón. Sin embargo, si tu suelo no se ha tratado contra la porosidad, es muy recomendable impermeabilizarlo y encerarlo con regularidad.
No utilices nunca amoniaco o sosa para intentar quitar una mancha del suelo de hormigón. Estos productos son muy corrosivos y atacarían la superficie sin remedio alguno. Si quieres eliminar manchas de tinta, aceite u óxido, utiliza un cepillo de grama impregnado con agua y bicarbonato sódico. Aclara la zona y repite la operación hasta que la mancha haya desaparecido. También puedes cubrirla con talco para que absorba el excedente de grasa.
A saber: La suciedad que queda impregnada en el hormigón se disipa de forma natural al cabo de cuatro años.
¿Cuánto cuesta?
Desde que se ha puesto de moda, el coste de este material ha aumentado no sólo por eso sino sobre todo por la cantidad de trabajo que exige y representa. Por ejemplo, el precio del metro cuadrado de hormigón encerado va desde los 80 a los 100 € sin IVA. El enlosado se vende a 160 € el metro cuadrado. En ambos caso vale la pena pedir diferentes presupuestos para comparar precios y prestaciones.
|