 Esta dieta hizo furor hace unos años en Estados Unidos antes de alcanzar cierto éxito en Europa.
¿En qué consiste?
Según el doctor Atkins, que puso en marcha su dieta en los años 70, el exceso de peso no sería debido a una alimentación demasiado rica en grasas sino a un desequilibrio en el metabolismo alimenticio, provocado más exactamente por una mala asimilación de los azúcares. Sin embargo, nuestro organismo recupera su energía de los azúcares y las grasas.
La dieta Atkins se basa en un sencillo principio: consiste en reducir los glúcidos de la alimentación, para que el cuerpo se obligue a hacer uso de las reservas de grasa y las queme de forma que se pueda perder peso. En este caso, las calorías serían por tanto menos importantes.
Se prohiben los glúcidos, ya sean « lentos » como los alimentos con alto contenido en fécula o las legumbres, o « rápidos » como las frutas, los dulces y el alcohol.
Por el contrario, se pueden consumir tantos prótidos o lípidos como se deseen: carne, pescado, marisco, huevos, lácteos sin azúcar, mantequilla, aceite y quesos. En definitiva, las comidas tipo están constituidas fundamentalmente de carne, pescado, huevos y queso. Se pueden añadir verduras con poca cantidad de glúcidos, una pequeña cantidad de verduras ricas en fibra, lechuga y finas hierbas.
Dieta
Desayuno: un huevo revuelto, queso y té o café sin azúcar.
Comida: una ensalada con jamón, pollo, lechuga, apio, queso y aceite de oliva.
Cena: trucha, lechuga, aguacate, aceite de oliva y yogur desnatado sin azúcar.
Resultados
La pérdida de peso es rápida al principio: se pierden de 2 a 4 kilos la primera semana. Después, se pueden perder hasta 6 kilos al mes.
Ventajas
La dieta Atkins permite adelgazar rápidamente y sin pasar hambre: se puede comer más cantidad que en una dieta “clásica”.
Una dieta de este tipo, pobre en glúcidos, limita el picar entre horas y frena el apetito.
Es bastante fácil de seguir porque no hay que contar las calorías.
Inconvenientes y peligros
Esta dieta ha suscitado muchos debates, puesto que a largo plazo es peligrosa para la salud. El alto aporte en materias grasas aumenta la tasa de colesterol, resultando peligroso para el corazón y las arterias.
Hay que tener en cuenta que al estar privado de glúcidos, el cuerpo recupera su energía a partir de las grasas, pero también de los músculos, lo que provoca nauseas y cansancio físico y psíquico.
Al igual que ocurre con todas las dietas de exclusión, los riesgos de carencias en vitaminas, sales minerales y fibras son importantes.
Para terminar, es fundamental tener en cuenta que los kilos perdidos pueden recuperarse fácilmente una vez que se vuelve a una alimentación normal.
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