Habéis dejado vuestro método anticonceptivo y estáis esperando. Es normal, a menudo transcurren varios meses antes de quedarse embarazada.
No vas a hacerte un test de embarazo cada día, sólo espera notar los signos “mágicos” que te delatarán que estás embarazada.
Cada mujer experimenta este nuevo estado de un modo diferente. Puede que tengas ciertos síntomas y que no notes otros. Es más, algunas mujeres no tienen ningún signo, mientras que otras sufren algunos únicos.
Hay que escuchar el propio cuerpo y ver todos los cambios.
La multiplicación de estos signos te invitará a realizarte un test de
embarazo y un análisis de sangre.
A continuación se muestran varios de los signos más frecuentes, pero hay que tener en cuenta que se trata de indicios, y que sólo la presencia en la sangre y en la orina de la hormona gonadotrofina (HCG) tiene una fiabilidad del 100%.
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El retraso de la menstruación es el primer signo objetivo de embarazo. No obstante, hay muchas mujeres con reglas irregulares e incluso con períodos de amenorrea (ausencia espontánea de la menstruación), por lo que, en realidad, este signo es poco fiable.
- Algunas mujeres
intuyen e incluso están seguras de estar embarazadas.
- Los
pechos están doloridos. Están hinchados y los pezones se bombean y se oscurecen; están más duros y un poco más voluminosos.
- Sientes el
estómago revuelto al despertarte.
- Durante el día tienes
náuseas e incluso vómitos.
- Te sientes (más)
cansada.
- Tienes
pérdidas blancas.
- Tienes un poco de
acné.
- Sufres
acidez de estómago y no soportas muchos alimentos.
- No soportas ciertos olores.
- Tu
apetito varía: o bien no tienes ganas de comer, o no puedes controlar tu apetito.
- Tienes
cambios de humor (positivos o negativos) en función de la acción hormonal.
- Estás
irritable o te vuelves hipersensible.