Notas cómo tú ritmo cardíaco se acelera ante un par de zapatos de salón, a pesar de que en tu armario no cabe ni un par más, que está lleno de ropa que nunca te has puesto y que te quedas en números rojos demasiado a menudo. Tú, sin embargo, sigues con esa eterna sensación de insatisfacción. ¡Frena esas compras inconscientes! Aprende a controlarte antes de convertirte en una auténtica compradora compulsiva.
>¿Qué son las compras compulsivas?
Todas tenemos la muy mala costumbre de desenfundar la tarjeta en cuanto vemos algo de ropa que nos gusta. Otras, sin embargo y por desgracia, traspasan la fina frontera que separa el placer de comprar de hacerlo compulsivamente.
•¿Qué? Los psicólogos describen las compras compulsivas como una patología, una «adicción sin objeto adictivo» o incluso como una «toxicomanía sin droga».
Según un estudio realizado por la Dra. Isabelle Chereau, del CHU Clermont-Ferrand, esta adicción se manifiesta en una obsesión por las compras, los gastos frecuentes y la repetición de objetos a menudo inútiles que suelen estar por encima de la capacidad económica de la persona afectada.
•¿Por qué? Quienes sufren esta adicción buscan en sus compras un modo de compensación por el malestar que sienten y adornan de virtudes increíbles y simbólicas objetos como un pintalabios que las haga más atractivas, un vestido que les quede estupendamente, etc. Pero tras el momento de exaltación, la decepción llega inmediatamente después de adquirir el producto. La búsqueda desenfrenada del objeto salvador se retoma hacia algo aún mejor y, como consecuencia, la persona afectada entra en un círculo vicioso.
A saber: Esta adicción puede ser síntoma de una depresión latente.
• Las consecuencias. Pueden ser muy serias y del tipo problemas económicos (sobreendeudamiento, ruina, préstamos por todos lados, etc.) o sufrimiento psicológico (aislamiento, culpabilidad, depresión).
>Factores agravantes
• Apelación constante al consumo excesivo. Sólo hace falta que una estrella lleve colgado del brazo su nuevo bolso para que el público femenino cambie el suyo por uno nuevo. Un día se llevan los tejanos de talle bajo y al otro, de talle alto. El móvil último grito se reemplaza por otro en un abrir y cerrar de otro, y los restaurantes más fashion del sábado, el lunes son cutres. Estamos sometidos a la tentación constante de comprar para poder estar al día.
• La e-compra. Estos últimos años, las páginas de venta en línea han aumentado muchísimo. Ya no vale la pena desplazarse para hacer la compra, en un solo clic, sentados tras la pantalla y sin tener que sacar el monedero podemos desvalijar cualquier tienda on-line.
A saber: Según un estudio realizado por Harris Interactive en octubre de 2007, el 55 % de las mujeres de entre 45-54 años son susceptibles de realizar compras compulsivas por Internet ante el 38 % de lo hombres. (Fuente www.buzzinessman.com )
• ¡Adiós al dinero contante y sonante! Tarjetas bancarias, pago en línea, cheques, tarjetas de crédito… a menudo sustituyen a los billetes que llevamos en el bolsillo. Así cuesta más ser consciente de las cantidades totales que realmente gastamos.
>¿Cómo retomar el control?
• Deja la tarjeta en casa. Antes de iniciar una jornada de compras, deja la tarjeta en casa, sal sólo con el suelto que lleves en el monedero y controlarás mejor lo que gastas.
• Marca un presupuesto. Presta atención a los extractos bancarios, consulta con regularidad las cuentas por Internet y aprende a gestionar mejor el dinero previendo de antemano una cantidad a gastar en la jornada de compras. No la superes nunca.
• Hazte las preguntas adecuadas antes de desenfundar la tarjeta. ¿Realmente necesitas otro pintalabios? ¿Vas a ponerte esos pantalones de campana verde manzana? ¿No tienes otras necesidades más vitales que cubrir: alquiler, facturas de teléfono, la caldera nueva? ¿Te sentirás mejor tras la compra?
• Realiza una cartilla de compras. Mantén al día tu cartilla de compras. Cuando te des cuenta de que la mayoría son compras inútiles, intenta entender por qué. Así reflexionarás el doble la próxima vez.
• Juega al convertidor. Lleva las cuentas delante del armario: con los 25 pares de sandalias podrías haberte pagado un fin de semana en un spa, y con las 8 cremas antiarrugas empezadas del baño, sesiones faciales en una esteticién. ¿Te da que pensar?...
• Ponte a prueba. Sal de compras sin dinero, mira escaparates por el simple placer de observar. Si ves algo que realmente te gusta, espera varios días para saber si echas en falta el objeto en cuestión o si las ganas han desaparecido.
• Antes de comprar, comprueba siempre que el artículo puede devolverse sin coste alguno. Así, si a pesar de todo caes en la tentación, sabes que puedes devolverlo sin arruinarte.
• Pide ayuda. Si compras compulsivamente, es aconsejable acudir a profesionales. Puedes someterte a una psicoterapia para comprender las razones de tu adicción o una terapia de comportamiento.
• Apúntate a un grupo de apoyo. Infórmate en www.deudoresanonimos.org.
>¿Sabías que…?
• El 4 % de la población sufre de gastos compulsivos. El 90 % son mujeres.
• El 54 % están casados y la edad media de los afectados es de 36 años.
• Los cuatro gastos compulsivos principales son: ropa, zapatos, joyas y productos de belleza.
• En Europa el día sin compras se celebra todos los años el último sábado del mes de noviembre.
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