Aunque no existe ningún método infalible para seducir, algunos pequeños trucos de ligoteo ya han demostrado su efecto. Los hemos recopilado y a continuación te mostramos todos los secretos…
Aunque no existe ningún método infalible para seducir, algunos pequeños trucos de ligoteo ya han demostrado su efecto. Los hemos recopilado y a continuación te mostramos todos los secretos… Aquí tienes unos ejercicios prácticos.
> El método a la antigua usanza
Adopta la actitud de Señorita respeta la tradición. A grandes rasgos: no te muevas. Si un hombre te gusta y quieres conocerlo más, deja que se acerque. A la mayoría de los hombres no les gusta que las mujeres cambien los papeles.
¡Atención! Los hombres pueden ser un poco simples y tímidos. A menudo tienen miedo de dar el primer paso, por si se llevan un chasco. Por lo tanto, a veces hay que darles un pequeño empujoncito, alguna señal de estímulo: una sonrisa, una mirada insistente y, sobre todo, no te quedes pegada a tus amigas, ya que el efecto de grupo puede asustar…
> Haz que tu cuerpo hable
No siempre nos damos cuenta, pero nuestros gestos y nuestra actitud quieren decir mucho y envían algunas señales inconscientes a nuestros interlocutores. ¿Por qué no utilizarlas para atraer a tu presa?
Procedamos al famoso "contacto visual" en tres veces. Una primera mirada furtiva, algunos minutos más tarde, empezamos de nuevo pero prolongamos un poco más de tiempo y, la última vez, damos el golpe final aguantando la mirada… No podemos decir las cosas más claras sin abrir la boca.
No cruzamos los brazos sobre el pecho, ya que es un signo de cierre, sino que jugamos al juego del espejo adoptando sutilmente los mismos gestos que él, nos inclinamos un poco hacia adelante (signo de apertura) y, mientras nos cuenta su vida, tomamos aire inspirando de forma apasionada e inclinando ligeramente la cabeza hacia un lado, como asintiendo. ¡A los hombres les encanta que los escuchen!
En otras palabras, ¡hacemos un pequeño alarde amoroso cuyo secreto lo tienen los animales!
Para saber más: el lenguaje de los gestos
¡Atención! Este método no garantiza nada y puedes enviar señales contradictorias. Así que, ¡no te contentes con jugar a ser un mimo! Un poco de conversación ligerita no vendrá mal…
> La versión amazona
La publicidad ya lo dice: ¡las reglas del juego han cambiado! Hoy en día, las mujeres seguidoras de Sexo en Nueva York y llenas de consejos por los medios de comunicación ya no tienen miedo a dar el primer paso. Sabemos lo que queremos y tenemos los medios para obtenerlo. Si has marcado bien tu blanco, avanza hacia él y juega tu juego. Entabla conversación, sonríe y no dudes en establecer contacto físico, por ejemplo, tocándole el brazo, pegándote a él con la excusa de que hay mucha gente, hablándole al oído, etc.
¡Atención! Los hombres son unos pequeños seres frágiles que tienden a no saber sobre qué pie bailar. Por lo tanto, algunos se pueden sentir agredidos y pueden tener la impresión de que se les ha quitado su virilidad si tú haces todo el trabajo… Otros te tomarán sólo por una “calentadora” que sólo busca una parte de piernas en el aire. Tú misma, tú debes saber lo que quieres…
> El ciber-ligoteo
¿Te gusta un colega, un antiguo amigo de clase que te has encontrado en el Facebook o un desconocido? Escondidas detrás de su ordenador, las más tímidas de nosotras pueden coquetear a su voluntad y sin correr el peligro de ponerse como un tomate. Hay que empezar de un modo suave, muy suave. Trata de encontrar temas comunes y neutros: viajes, cine, estudios, actualidad (sin caer en la polémica), y crearás así una complicidad intelectual. Ahora pasamos a la etapa siguiente acariciando un poco a la bestia: "hacía ya mucho tiempo que no chateaba tanto tiempo con alguien…","es agradable hablar con alguien que se encuentra en la misma onda…" Hay mucho que apostar para que sea él el primero en proponerte una cita. A ti te toca jugar para que tenga una continuación.
¡Atención! Los desengaños son bastante habituales y, desgraciadamente, no tienen nada de virtual. El antiguo compañero de clase, seductor de 5º A en su tiempo, se ha transformado en un calvo gordito y bajo muy libidinoso, y que pretende parecerse a Jude Law, aunque sólo tiene en común con el actor los pelos de la nariz… Pero, por lo menos, piensa que habrás entrenado un poco en esto del ligoteo.
> Acudir a un profesional
Pues sí, hoy en día, la época del coaching por excelencia, es posible dejarse ayudar por un profesional de la seducción. Una primera conversación para delimitar bien tu personalidad y tus necesidades, algunos consejos adaptados, a menudo una etapa de relooking y, generalmente, esto se acaba con unos trabajos prácticos poniéndote en la situación. El objetivo principal es, sobre todo, ayudar a tener confianza en uno mismo, que es el primer paso antes de pasar a la segunda etapa, que es intentar seducir al otro.
Para saber más: consulta nuestra ficha sobre los love coach
¡Atención! Tomar clases para aprender a seducir a menudo comporta el establecimiento de un método, lo que acaba quitando toda la espontaneidad. Y es una lástima porque es un rasgo que forma parte del encanto de cada persona.
También hay que saber desconfiar de los charlatanes, que te pueden pedir una cantidad colosal por muy poca cosa.
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