Si en una relación amorosa hay una etapa angustiosa y a veces decisiva, sin duda es el encuentro con la familia política. Presentar a tu pareja a tu familia o conocer a los progenitores de tu media naranja es, a menudo, una fuente de estrés.
Si en una relación amorosa hay una etapa angustiosa y a veces decisiva, sin duda es el encuentro con la familia política. Presentar a tu pareja a tu familia o conocer a los progenitores de tu media naranja es, a menudo, una fuente de estrés. A continuación te damos algunos consejos para causar buena impresión y evitar los conflictos.
1) Presentarlo a tu familia
Presentar tu hombre a tu familia no siempre es sencillo. Para algunos, es sólo una formalidad, para otros, se trata de una especie de prueba. Todo depende del perfil de los padres. He aquí algunos consejos para facilitar lo máximo posible el encuentro:
- Informar a las dos partes
Tienes que hablarle a tu querido de tus padres, de tu modo de vivir, de tus temas de disputa, etc. para "desmitificarlos" y hacer que no sean tan monstruosos.
Del mismo modo, háblale a tu familia de él, de sus pasiones, su trabajo, sus padres, de vuestras vacaciones en pareja… Tus padres quieren que seas feliz y si ven que su pequeña habla con pasión de su pareja, es un punto positivo para ellos.
- Tranquilizar a tu pareja
Tiene que saber que, aunque la opinión de tus padres es importante, no es decisiva y no pondrá en duda vuestro amor y vuestra relación. ¡Y luego tú también pasarás por ello!
- Elegir el lugar
Si tus padres son más bien del tipo 'tranquilo', el encuentro puede producirse en su casa: así podrán pasarse la tarde mostrando tus fotos legendarias de la infancia, con el vestidito rosa de una boda o disfrazada en la fiesta de la escuela… Son momentos de soledad para ti que harán que él esté a gusto. Si son más bien crispados, el primer contacto en un café o en un restaurante apaciguará el ambiente. Estando en terreno neutro, se limitan las posibilidades de posición de fuerza.
2) Presentarse a su familia
Conocer a la familia política es una prueba. El hecho de sentirnos juzgados por las personas cuya opinión va a misa nos hace sentirnos diferentes.
¡Lee nuestros consejos para causar buena impresión!
- No te prepares demasiado
Si piensas y te preparas demasiado, acabarás metiendo la pata. Simplemente intenta saber más sobre su familia, pregúntale para conocerlos un poco y poder anticipar así sus reacciones, sin parecer una psicópata…
- Evita mostrar lo que no eres
Sé tú misma y da lo mejor de ti. Es inútil lucirte o proponer tu ayuda en la cocina cada dos segundos. Tampoco trates de hacerte querer a cualquier precio. Si sientes que no hay feeling, no insistas, mantente correcta. Esto debería ser suficiente.
- No cojas demasiada confianza
Si el encuentro pasa a las mil maravillas, perfecto. Pero no olvides que no son amigos que acabas de conocer, sino tu familia política. Por lo tanto, recuerda que no es el momento de pasarse con el alcohol ni de hacer bromas pesadas. Compórtate en la mesa, acábate el plato aunque no te guste, sé educada y ayuda a recoger la mesa. Evita también el exceso de amistad con tu suegra si temes que después se muestre intrusiva.
|