A pesar de que hayas perdido mucho peso, no siempre resulta fácil acostumbrarse a este nuevo cuerpo, en el que algunas pueden sentirse vulnerables, " sin máscara ". Aceptarse delgada puede resultar tan difícil como aceptarse con curvas. La visión que tenías obre ti misma cambia, pero también la de tu entorno. Para acostumbrarte a tu nuevo cuerpo, aprende a quererte más y mejor:
-¡Cambia tu vestuario! Y no solamente en lo que afecta a las tallas, sino también a tu estilo. Aprovecha el momento para probar nuevas cosas, que antes nunca te hubieras atrevido a probar: escotes, camisetas ajustadas, faldas cortas... ¡Aprende a sacarte partido! -Cuídate. Con la pérdida de peso, los tejidos suelen tener tendencia a relajarse. Para luchar contra este problema, aplícate por la mañana y por la noche cremas reafirmantes, que ayudarán a tu piel a recuperar su tonicidad perdida. -Haz que te den masajes. El tacto es una excelente manera de renovar con su nuevo cuerpo.
Conclusión: has perdido los kilos que te acomplejaban. A partir de ahora, te encuentras liberada de este peso. Aprecias este cuerpo, sácale partido, ponte guapa y femenina.
|