Estefanía:
"Cuando alguien está decido a perder peso, no
debe decirse que va a hacer régimen, sino que va a
cambiar su alimentación, ya que mucha gente, una vez
que ha conseguido perder peso tras haber hecho régimen,
vuelve a alimentarse como antes. En mi caso, he conseguido
perder 5 kilos, cuando me he propuesto: comer a horas regulares,
sentada, desayunando un producto lácteo, una fruta
y cereales, consumiendo féculas en las comidas, con
una verdura hervida o cruda, pescado o carne sin grasa y un
yogur o queso. En la cena, comía verduras hervidas
con una carne blanca y un yogur 0%. Una vez por semana, me
permitía un pequeño lujo, ya que me levantaba
la moral y así me evitaba atracones de dulces en momentos
de flaqueza.
Marta:
"Como ya no podía soportar mi cuerpo, me fui a
ver a un nutricionista quien me mandó un régimen...
¡banal! Verduras, féculas y una carne o un pescado
en cada comida, con un producto lácteo y una fruta.
Nunca había comido tanto, pero comía mucho mejor
que antes, sin pasar hambre entre horas (por lo que ni me
acordaba de picar). De esta manera conseguí perder
peso: adoptando una alimentación equilibrada y, lo
más importante, manteniéndola."
Ana:
" Desde hace 3 años, he probado todos los regímenes
y en el pasado mes de septiembre, harta de las crisis de bulimia
debido a mi frustración, decidí simplemente
cambiar de alimentación. Me puse a comer de todo: por
la mañana cereales, un yogur y una mandarina. A la
hora de la comida: un filete de pollo o de pavo con féculas
(indispensable) para tener el vientre lleno, para merendar,
una barra de cereales y para cenar una carne o un pescado
magro a la plancha con verduras. Antes del postre, esperaba
una hora después de comer para tomarme una fruta fresca,
una compota de frutas o un yogur. Al final, comí de
todo y conseguí perder 5 kilos en tres meses." |
|