
Eres
de caderas anchas, es decir, que las hormonas femeninas
dominan y la celulitis se instala fácilmente en la parte
baja de tu cuerpo, incluso aunque no tengas problemas de peso.
Para combatir las pequeñas "redondeces" no
deseadas, comienza por adoptar buenas costumbres alimenticias:
-Come de forma equilibrada: suprime lo que no es indispensable
(dulces, grasas, sal...).
-Come a horas fijas.
-Bebe mucho (al menos dos litros de agua al día) para
luchar contra la retención de agua.
-Come fibra (presente en los cereales y las frutas), indispensable
para activar el drenaje de toxinas.
-Para terminar, evita los regímenes Yo-Yo, que favorecen
la aparición de la celulitis.