Adopta un régimen alimentario coherente: evita todos los excesos si has
empezado un programa de puesta en forma.
Mantente derecha.
Hidrátate: bebe al menos dos litros de agua al día.
Haz ejercicios de musculación a lo largo del día: evita los ascensores
y permanecer sentada durante mucho tiempo. Contrae los abdominales cuando puedas
(en la oficina, delante de la televisión, en el autobús, ...)
Tómate el tiempo necesario para respirar profundamente y estirarte.