El movimiento de las piernas debe ser permanente. Con las piernas
estiradas y haciendo un movimiento de tijeras. Como para los brazos, la
meta no consiste en "luchar" con el agua, regando a todo el
personal de la piscina, sino ejecutar movimientos regulares y esencialmente
bajo el agua (pegarte con el agua no te hará avanzar).
La respiración es a menudo lo que menos se cuida en el crawl
y, sin embargo, es la que marca la diferencia. La respiración debe
hacerse sacando del agua ligeramente la cabeza hacia un lado (no merece
la pena torcerse completamente) y debe hacerse tranquila y progresivamente.
Lo ideal es respirar alternativamente hacia el lado derecho e izquierdo,
haciendo 3 movimientos de brazos entre cada respiración. Si no
aguantas estos tres movimientos, no pasa nada: respira cada dos movimientos.
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