El Jaspe:
Desarrolla la confianza y la espiritualidad. Permite superarse a sí mismo.
Favorece la fuerza moral y física. Aleja las dudas y los miedos. Crea una
gran fuerza vital y activa las curaciones. Simboliza el espíritu de ayudar
al prójimo.
La Turquesa:
Desarrolla la estabilidad del espíritu y aleja los odios. Estimula la toma
de conciencia y las intuiciones finas. Protege de los enemigos. Permite conseguir
la paz y la sabiduría.
El Agua Marina:
Desarrolla la calma y aporta cierta distancia con respecto a ciertas emociones.
Aleja las angustias. Estimula un sentimiento de estabilidad y de seguridad mental.
Activa la lógica ligada a la intuición. Crea la tolerancia.