
El Citrino:
Desarrolla la lucidez, calma el pensamiento y estimula la intuición. Representa
un tónico general del cuerpo y del espíritu. Nos protege de la tristeza
y de la depresión. Crea el entusiasmo y mejora la expresión y la
comunicación.
El Topacio:
Desarrolla las facultades del espíritu, el sentido de la organización
y la aptitud de asimilar conocimientos. Nos protege de las incertidumbres Crea
un ambiente alegre y claro y favorece la confianza en uno mismo frente a lo desconocido.
Estimula la alegría de vivir.
El Ópalo:
Desarrolla la vitalidad y refuerza el sistema nervioso. Estimula la sensibilidad
psíquica y la clarividencia. Nos protege de las desgracias. Crea una energía
dinámica y una intensidad psíquica que favorecen los éxitos
más complejos de obtener. |
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