
La Cornalina:
Desarrolla la espontaneidad, el dinamismo y la vitalidad. Estimula los sentimientos
auténticos y aleja los errores de juicio. Permite integrarse bien en sociedad
y expresar las elecciones afectivas con seguridad y buen propósito.
El Ónice:
Desarrolla el rigor y los sentidos de los responsabilidades. Estimula el aprendizaje
y la sabiduría. Aleja las acciones inconsideradas. Crea un ambiente estable
y fiable. Protege de los vagabundeos. Permite eliminar las toxinas del cuerpo
y de la mente.
El Topacio:
Desarrolla las facultades de la mente, el sentido de la organización y
la aptitud para asimilar los conocimientos. Aleja las incertidumbres Crea un ambiente
alegre y favorece la confianza en uno mismo frente a lo desconocido. Estimula
la alegría de vivir. |
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