El Diamante:
Desarrolla la fuerza y la valentía. Estimula la audacia y aleja las energías
negativas o destructoras. Refuerza la voluntad y permite obtener lo que se desea.
Desarrolla las facultades extrasensoriales. Simboliza el amor eterno.
El Agua Marina:
Desarrolla la calma y aporta cierta distancia con respecto a ciertas emociones.
Aleja las angustias. Estimula un sentimiento de estabilidad y de seguridad mental.
Activa la lógica ligada a la intuición. Crea la tolerancia.
El Rubí:
Estimula la valentía y la energía para superar los obstáculos
del camino. Desarrolla el espíritu del estudio y el cariño hacia
los seres queridos. Aleja las debilidades. Ayuda a la transformación de
las situaciones y aporta el ardor necesario.