|

Evidentemente
a él le resulta de lo más fácil: basta con sacar las velitas,
la cajita de terciopelo con el brillante dentro y declararte su amor mirándote
directamente a los ojos con auténtica pasión. Por el contrario,
la tradición no ha previsto la declaración femenina, por lo que
hay que actuar pero con tacto.
Antes
de nada pon a prueba a "tu víctima" antes de declararte.
|