
La
inteligencia sexual no es genética. Es algo que se aprende, por la educación,
las experiencias vividas, las interrogaciones, los encuentros, los éxitos,
la lectura... Y, al cabo del tiempo, cada uno puede aumentar su inteligencia sexual,
es decir, la manera de organizar su vida amorosa. Ponte
a prueba, lee nuestras explicaciones, podrán ayudarte a aumentar tu resultado…
y lo más importante, puede que te ayude a encontrar un mayor equilibrio
en tus relaciones amorosas. |
J.A.
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