 © Philippe O’Relly
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Este año las tendencias vienen marcadas por la sofisticación, mezclada con una cierta impertinencia.
Los cabellos largos, lisos, peinados o enroscados, son los grandes protagonistas.
Resaltan los peinados con trenzas en moños-escultura o lisos en un moño redondo sobre la nuca.
Los tirabuzones, los rizos y las mechas despeinadas y disciplinadas se ondulan sobre los hombros o alrededor del rostro.