Las ojeras, a menudo hereditarias, vuelven la mirada más triste. Acentuadas por el estres y el cansancio aparecen primero en el ángulo del ojo antes de extenderse al contorno.
¿Cuáles son las causas?
Una modificación del tono de los canales linfáticos y una deficiente circulación venosa. Los pigmentos sanguíneos no circulan bien en los canales sanguíneos, se acumulan en el tejido conjuntivo y dan a la piel un color particular, entre el amarillo, el azul y el grisaceo: son las ojeras.
Para camuflarlas, elige una crema específica, antiinflamatoria con acción venotónica. Para los casos extremos lo ideal es un maquillaje que las cubra de forma homogénea.