El corte se realiza sobre el cabello mojado y el acabado sobre el cabello seco. La idea es conseguir un efecto suave con una técnica de degradado y de desfilado para un resultado un tanto irregular.
El corte se realiza con la maquinilla empezando por la parte superior de la cabeza para que el cabello consiga volumen y mantenga su suavidad. Para evitar un aspecto demasiado igualado en las puntas, se trabajan con el "twister", una maquinilla específica de Jean-Louis David.
La construcción del corte es sencilla: una cascada de cabellos con un movimiento natural alrededor del rostro y el cuello.