El color se aplica con los dedos a partir de la técnica de cardado, creando un efecto de raíces oscuras/puntas claras en la nuca, para obtener un aspecto natural. La parte superior de la cabeza se trabaja con el pincel en tonalidades más rubias, como si el pelo estuviera aclarado por el sol.
El resultado final es un degradado en tonos rubios que anima y estructura el corte asimétrico.