Antes (izquierda)
Modelo en los años 70, Pam graba algunos spot publicitarios. Ya sueña con parecerse a las chicas de las playas de California… ¡aunque en aquel momento no viéramos la relación!
Lo de ser modelo no le iba demasiado bien y a principios de los 80, se instala en Vancouver donde se convierte en profesora de fitness. Según la leyenda, es ahí donde empieza su éxito: un día que acudió a ver un partido de fútbol, su cara apareció en la pantalla gigante del estadio. El público presente aquel día se dio cuenta y aplaudió. Como llevaba una camiseta con el logo de una marca de cerveza, la marca en cuestión le contrató ¡para su próxima campaña de publicidad! En 1989, decidió irse a Los Ángeles en busca del éxito.
Ahora (derecha)
A sus 41 años, Pamela tiene un físico de infarto: melena rubia platino, sonrisa perfecta, un look híper sexy, maquillaje correcto, la ex vigilante de «Vigilantes de la playa» acumula varias operaciones… Los calificativos “joven” o “guapa” no los tienes por casualidad…
Al mismo tiempo esos cambios le han servido para seguir en la portada de las revistas y tener un reality basado en su vida
Su CV estético: Aumento de pecho desde que era una adolescente, inyecciones de colágeno, (labios y pómulos), facetas cerámicas en los dientes y rinoplastia.
Se rumorea: Según la revista Heat, Pamela habría declarado: “Lo que más que gusta y me disgusta de mi cuerpo son los pechos. Me encantan y los detesto al mismo tiempo.”