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Tu estrategia al sol: ¡la prudencia!
Tu perfil
O tienes la piel clara que se enrojece con facilidad, o has integrado extremadamente bien los mensajes de prevención… En todo caso, haces todo lo posible para protegerte al sol. Pero esa tampoco es razón para fastidiarte todo el verano y estar metida en un lugar sombrío: elige productos de mucha protección.
Tu plan de ataque
> Entre 4 y 6 semanas antes a la exposición, hazte una cura de cápsulas de pre-bronceado. Son muy útiles y no tienes un efecto « bronceado anaranjado » siempre y cuando las tomes todos los días y si continúas la exposición durante el tratamiento, y 2 semanas después a éste. Consejo: tómalas en versión hidratante si tienes la piel y el cabello seco.
> Durante la exposición, aplícate un spray de protección alta con frecuencia. También puedes utilizar la protección en sticks, especial para zonas sensibles (ojos, labios, nariz) que puedes llevar siempre contigo. Pero recuerda que, aunque estés protegida, si tu piel es sensible, es mejor que no te expongas demasiado al sol. Entre una y dos horas como máximo al día (al menos la primera semana de vacaciones) y nunca entre las 11 h y las 16h.
> Después del sol, aplícate una crema hidratante especial para pieles sensibles, y una crema de noche ultra hidratante, sin olvidarte de la máscara refrescante, una vez por semana.
Trucos: polvos bronceadores iluminadores, ¡para brillar de noche sin estropear la piel de día!
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