El problema de algunos alimentos es que se "beben" literalmente la vinagreta (el atún en lata, las patatas, la feta…), por lo que tenemos tendencia a añadir aún más aceite, que crea una especie de película que envuelve bien todo.
> El enemigo: ¡el aceite de más!
> Los trucos: Elige vinagres poco ácidos: vinagre de Jerez, vinagre de manzana o balsámico. Piensa en utilizar jugo de limón, de naranja o de pomelo cuando la receta se preste.
Para las salsas espesas, el yogur, el queso blanco, los petits suisses reemplazan bastante bien la mayonesa. Prueba las ensaladas a base de patatas con queso blanco + mostaza+ una cucharada de aceite y de vinagre. ¡Es delicioso y mucho más ligero!
También puedes utilizar salsa de soja y vinagre de arroz para las recetas asiáticas, pero no añadas sal, la salsa de soja ya es suficientemente salada. Para terminar puedes añadir una cucharada sopera de agua para aligerar la vinagreta.