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Buenas fibras
La pectina, fibra contenida en la manzana, participa en la regulación del tránsito intestinal, a la calidad de la flora bacteriana y a la mejora de la flora digestiva.
Un anti-colesterol natural
Diversos estudios científicos lo han probado: comer 2 o 3 manzanas al día contribuye a disminuir la tasa de colesterol. Al cabo de dos meses, se constata una disminución de 5 a 15% de colesterol total, con una baja del « colesterol malo », especialmente importante.
Una defensa contra la diabetes
la acción combinada de la pectina y de los antioxidantes participa a la reducción del riesgo de diabetes del tipo 2. Comer manzanas permite entre otros, regular la asimilación de azúcares, y por lo tanto equilibrar la glicemia, sobre todo después de las comidas.