Bueno…Háblanos de tu personaje, Kate. Al empezar la película tiene muchos prejuicios pero poco a poco va cambiando...
Sí… tiene muchos prejuicios, tiene una visión muy estricta de la vida. Quiere controlarlo todo en la cocina, es perfeccionista, tiene a todos a ralla...y…la cocina y la comida son su mundo. Nada más. Es lo único que tiene en su vida, es bastante triste. Está muy centrada en ello y deja que muy poca gente entre en su mundo. Hasta que, debido a una desgracia, su sobrina llega a casa y mi personaje no sabe qué hacer con ella…
Y tú, como madre, ¿como lo viviste?
Como madre, al principio me resultaba difícil dejar a un lado mi instinto maternal con Abigail, la joven actriz en la película, ¡que por cierto es genial!, porque instintivamente soy completamente diferente de Kate, así que al principio del rodaje me decía “tienes que imaginar que es una extraterrestre que llega a tu vida, que no sabes ni que hacer con ella, como cuidarla, como consolarla”. Y gracias al amor y el paso del tiempo, esta mujer cambia completamente y se abre a los demás, y al hacerlo se enamora, se atreve a amar y aprende lo que es vivir.