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Has obtenido un premio en Venecia. ¿Qué significa esta recompensa para ti?
No se como medir la importancia de estas recompensas. Me llevé una sorpresa este año en la Mostra. No me lo esperaba. Esta película ha supuesto un gran recorrido. Fue un gran honor para nosotros empezar la promoción en Venecia. Tenía amigos que habían asistido para presentar otras películas. Nos divertimos mucho.
¿Has conseguido otros premios como actor?
Me dieron un Globo de Oro hace unos diez años. Pero los premios nunca han sido mi objetivo. Al final de la jornada de trabajo, lo que me importa es haber hecho las cosas lo mejor posible. Todos hacemos nuestro trabajo, y queremos ser bueno. Vale, este reconocimiento es un verdadero honor. Lo mejor es ver hasta qué punto mis amigos se alegran por mi, y de formar parte de las personas que han recibido este honor.
¿El camino hacia los Oscars empieza aquí?
Ni lo pienso.
Háblanos de tu trabajo de productor. ¿Te sentiste excluido de los Oscars por la película Infiltrados?
Infiltrados era un proyecto en el que pensábamos desde hace algunos años. Cuando Martin (Scorsese) vino, no necesitaba nuestra ayuda. Nos encantó rodar y formar parte del proyecto. Lo que me motivó convertirme en actor fue que me atraían estas historias y también el lado educativo o divertido que puede conllevar una película. Después hay que saber dejar que el productor decida como llevarlo adelante, ser el intermediario del lado financiero.
¿Qué tipo de película prefieres?
Me gustan las películas con un lado humano. Es como más me gusta contar historias. Eso me ha llevado a trabajar con Andrew. Me gustan todas sus películas. Me daría contra una pared si tuviera que concentrarme en una sola forma de contar historias.