 © Guillaume Chevalier / Architude
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El arquitecto no se ha limitado a reinventar el espacio de esta antigua granja, también ha diseñado el mobiliario, como esta mesa de roble bruto para las comidas de toda la familia.
Vestigio de antaño, el antiguo fregadero ha sido reutilizado para la cocina. Se ha asociado con una encimera en acero inoxidable dándole un aspecto retro a la estancia. Un pequeño truco del arquitecto: las encimeras tienen mucha profundidad (1m30), lo que permite tener todos los utensilios de la cocina a la mano sin que se pierda espacio de trabajo.