Los principales elementos de una habitación zen son:
Muebles con cajones integrados. Cuanto más compacto sea el mueble, mejor. Esto permitirá depurar al máximo la habitación y tener todo recogido sin que se vea. ¡Relax asegurado!
Estanterías minimalistas. Para que tus cosas estén ordenadas de la forma más discreta posible, escoge
accesorios que tengan fijaciones invisibles. Por ejemplo, una estantería mural blanca, para llevar a una pared blanca. Será perfecta para albergar algunos libros y objetos decorativos.
Nada de muebles aparatosos. Aunque son prácticos para guardar, los armarios grandes dan la sensación de poco espacio a la estancia. No te preocupes, tenemos una solución decorativa para ti: pintar el mueble de un tono parecido al de las paredes, para disimularlo, o esconderlo tras unas grandes cortinas o paneles japoneses deslizantes, para un resultado más zen.