La luz tiene la particularidad de crear
ambientes cálidos o luminosos, poniendo de manifiesto en cada momento la sensación que más nos interese crear. Algunos consejos para que realices la mejor iluminación:
Evita la luz directa: la habitación debe ser una estancia para relajarse y descansar, así que mejor multiplicar los puntos luminosos que poner uno sólo con un foco muy fuerte.
Escoge
globos de papel de arroz, que darán un ambiente muy zen al dormitorio. Además, la luz que proponen es tenue y cálida. Coge tres lámparas de tamaños diferentes, cuelga la más grande en el centro del techo y las otras dos a los lados. No te preocupes, el espacio no estará sobrecargado.
Dale un
toque de color a tu cuarto poniendo luces de colores. La luminoterapia te permitirá relajarte a través de las sensaciones que nos provocan la luz y el color.
Ver también:
Prueba la luminoterapia