Para crear un ambiente más relajante, sírvete de materiales transparentes o suaves.
Evita estampados abigarrados, barrocos u oscuros. Decántate por tonos grises, rosa palo o verde aguamarina. Para los cojines, opta por tejidos naturales como el lino o el algodón. Está muy de
moda el pelo de cabra: es original y dará a la estancia una sensación de comodidad.
Intenta que los
complementos vayan acorde a las tonalidades de la habitación. Céntrate en los tejidos lisos, rayados o estampados muy suaves, que no salten a la vista. Si quieres dar un toque alegre, escoge algún tono fresco, que destacará en el dormitorio sin romper su equilibrio.
En cuanto a las
cortinas, deja que se arrastren hasta el suelo. Para agrandar el espacio, pon una barra que ocupe todo el largo de la pared.
¡Multiplica los cojines! Para un ambiente de relax, son más que necesarios. Coge cojines de tamaños diferentes en distintos materiales (organza, piel, lino...). Pon una buena alfombra con algunos cojines para el suelo, de tal forma que la zona de reposo no sea sólo el espacio donde está la cama.