Las otras pasiones de Verino |
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En todo el universo Verino, lo más sorprendente es la presencia de los vinos, por tratarse de un producto no relacionado con la moda. ¿Cómo nace su pasión por el vino? Tanto la moda como el vino son compatibles; ambos provocan emociones, que es lo que siempre he perseguido con mi trabajo. Sí es verdad que he vivido la cultura del vino muy de cerca. Para mis abuelos el vino era su modo de vida y he experimentado muy en primera persona lo que es la vendimia y todo el proceso de consecución de un buen vino. Es un compromiso con mi pueblo. Históricamente, el valle de Monterrei tenía un reconocimiento vitivinícola muy alto y creí que estaba en mis manos recuperar la calidad que la tradición le concedía. Lamentablemente, en los últimos tiempos no se había conseguido por la búsqueda de la cantidad en detrimento de la calidad. Era mi obligación por el lugar en el que nací y en el que quiero morirme.
Otra de sus grandes pasiones es el mundo del interiorismo. El mundo del interiorismo viene como consecuencia de dos factores muy importantes para mí: por un lado, en mi foro interno, soy un arquitecto frustrado, que si hubiera tenido la oportunidad hubiera sido mi vocación. Quizá yo no conocía esa profesión, me fui a Francia, estudié Bellas Artes y me encontré con la Moda. Me siento muy realizado con ella, pero lo nuestro es el mundo menor y la arquitectura es el diseño con letras mayúsculas.
Lleva colaborando más de nueve años y siete colecciones con Cerámica Saloni. ¿Cómo empezó todo? Saloni me hizo una propuesta doblemente motivadora. Por un lado me parecía muy ilusionante construir un planteamiento muy inteligente sobre cómo utilizar materiales fácilmente reciclables, muy sostenibles, muy bellos, que hacen que toda la casa esté meramente resuelta. Por otro lado me estaban dando la oportunidad de verme en el mundo del interiorismo y que debía aceptar con los ojos cerrados. Lo que estamos haciendo con Saloni está teniendo muchísimo éxito: primero porque somos auténticos, segundo porque lo que hacemos lo hacemos con la intención de facilitarle a la gente la utilización de materiales adecuados.
¿Cómo se definiría? Yo soy muy soñador, muy entusiasta, un trabajador incansable y exigente, un predicador de efectos felices, sin pedir nada más que el reconocimiento de un trabajo bien hecho y la búsqueda de que la gente esté satisfecha con lo que hago.
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