En el restaurante no se controla la composición de los platos... y a veces olvidamos algunos principios. Es difícil controlar el aporte energético.
Sin embargo, si prefieres comer en el restaurante para no perder tiempo, por comodidad y por placer... tienes dos soluciones: elegir buenos restaurantes clásicos u optar por un restaurante dietético, un concepto en plena expansión.