
 |


 |
- No abuses de la sal. El sodio acentúa la retención de agua, por lo que disminuye su consumo, consciente (salero) o inconsciente (platos pre-cocinados, quesos, charcuterías, aguas gaseosas...) - Consume proteínas. Sustituyen a la grasa por el músculo y tienen un efecto drenaje. Consúmelas en cada comida (huevos, aves, carnes magras, pescados, productos lácteos magros), sin materias grasas, cocinadas al horno, al vapor o a la plancha. - Hidrátate. El agua es indispensable para drenar tu organismo. Bebe a lo largo del día, al menos 1 litro y medio de líquido (té, infusiones, potajes, agua minera no azucarada). - Da preferencia a las frutas y a la verduras. Ricas en sales minerales, las verduras consumidas en exceso favorecen la retención de agua. Da preferencia a las frutas ricas en agua, vitaminas, fibras y azúcares naturales. - Limita el azúcar. Olvídate de los caramelos, galletas, productos lácteos azucarados, helados, bollería, tartas... Da preferencia a los glúcidos lentos (pan, pasta, cereales, legumbres…) que son quemados por el organismo, ya que le sirven de carburante.
| |
| |
|  | | Puntuación: |      |
| Puntúa esta página: |      |
|

|
|
|