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-Reduce grasas y azúcares. Para eliminar tus aportes calóricos, trata de consumir menos los alimentos que contienen más grasas (mantequilla, margarina, crema, aceite... ) y los (tartas, bollería, caramelos, galletas..). -Apuesta por las proteínas. No modifiques las cantidades de carne, pescados y huevos: estos alimentos te aportan las proteínas necesarias para mantener y desarrollar los músculos. -Resístete a picar entre horas. Comer fuera de las comidas favorece el almacenamiento de grasas. Para evitar las tentaciones, haz 4 ó 5 comidas al día con suficiente cantidad de proteínas y azúcares lentos (pan, pasta, cereales…) que te dan una sensación de saciedad y bebe con regularidad. -Da preferencia a las frutas y hortalizas. Poco energéticas, son ricas en fibras, agua, minerales y vitaminas. Resultado: sacian sin perjudicar a la línea y aportan nutrimentos buenos para la salud. –Ves despacio. No pases hambre: ya que tus posibilidades de vencer a la tentación aumentarán y como consecuencia de ello, engordarás nuevamente los kilos perdidos, e incluso más. No tengas prisa, fíjate objetivos razonables. | |
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