Dr Jean-Paul Curtay: "Está ligada a varios factores. Los habitantes de Okinawa tienen una alimentación extremadamente diversa y sabrosa. Es ligera, 78 % vegetal, muy rica en principios activos protectores como los antioxidantes, los ácidos grasos Omega 3, el magnesio y los fitoestrógenos.
Además, no tienen la misma relación que nosotros con la comida. Mientras que en occidente solemos comer demasiado y creemos calmar el estrés gracias a ciertos alimentos, ellos mantienen una relación gustativa y estética con los alimentos, lo que les permite terminar una comida sin sensación de pesadez.
Para terminar, son individuos dinámicos y alegres, tienen una visión muy positiva del mundo y de la vida, y una vida social muy activa, una importante resistencia al estrés, mucho sentido del humor y creatividad, lo que resulta muy beneficioso para la salud.