Okinawa es la región del mundo en la que más se consumen la soja y sus derivados. Es incluso una de las principales claves de la longevidad con buena salud. Es un alimento que contiene muchas ventajas: es rico en proteínas vegetales que pueden sustituir la proteínas animales, grasas protectoras y fitoestrógenos, hormonas que entre otras cosas, poseen la cualidad de ser potentes antioxidantes.
Aunque parezca complicado consumir tanta soja como en Okinawa, se recomienda ir aumentando progresivamente su introducción en la alimentación diaria. Empieza por reemplazar la leche de vaca por la leche de soja enriquecida en calcio no azucarado, los yogures por yogures de soja, la crema fresca por la crema de soja para cocinar… Puedes ir acostumbrándote a los productos a base de soja hasta conseguir consumir al menos una vez al día.