Olvidarse de los alimentos pre-cocinados o congelados, bollería... o refinados (pan blanco, pastas y arroz blanco, cereales …). Antes que obstinarte descifrando las etiquetas, piensa sistemáticamente en los alimentos naturales que no han sufrido ningún añadidos, preferentemente, alimentos integrales (ejemplo: pan integral, arroz integral) ya que sacian más y te aportan muchos nutrimentos.