A lo largo de las 2 primeras semanas has conseguido que tu cuerpo se reconcilie con el esfuerzo físico. Puede que ya hayas empezado a hacer uso de tus reservas de grasa.
Ha llegado el momento de reforzar y modelar los músculos gracias a unos ejercicios específicos.
Lo ideal es que te inscribas en un gimnasio que proponga cursos de gimnasia, abdominales, de yoga, pilates ou aquagym. Si no puedes, hazte con libros o DVD de ejercicios, siempre teniendo cuidado de adoptar las buenas posturas. A partir de algunas sesiones por semana, por cortas que sean, constatarás rápidamente una tonificación global de tu cuerpo.