El aburrimiento, el estrés y las emociones acaban provocando que hagamos comidas descontroladas. Para evitarlo:
Ocúpate. El aburrimiento hace que acabes picando. Sal de casa, haz deporte, vete al cine o sal con tus amigos.
Compensa. Cuídate, regálate una sesión de masajes, vete de compras, cómprate un buen libro o un cd. No compenses un vacío en tu con la comida.
Controla los alimentos que tienes en casa. Para poder picar algo ligero si no puedes evitarlo, prevé en tu frigo lácteos desnatados, verduras, frutas ricas en agua. Haz limpieza en tus armarios: suprime todos los productps grasos y azucarados. Haz tu misma la repostería: será menos calórica, más sabrosa y consumirás menos.
No te olvides de las féculas. Sobre todo si son integrales: el pan, la pasta, los cereales, las legumbres…. Son los únicos alimentos capaces de saciarte durante horas. Si las suprimes te expones a variaciones de tu glicemia, responsable de la necesidad de comer azúcar.