El pecho está compuesto de materia grasa y tan sólo se sujeta con frágiles ligamentos. Debido al peso y las malas costumbres, los senos pierden rápidamente su tonicidad. Distendidos o incluso rotos, los ligamentos acaban por no sujetar nada ¡y ello se acentúa al cabo de los años!
La solución: tonificar el gran pectoral, el músculo situado justo debajo. Además, efectuando los ejercicios apropiados, podrás tensar la piel al nivel de las axilas.
Los deportes complementarios: el boxeo, el tenis, la natación, la escalada.
Los consejos cotidianos. Pasa un chorro de agua fría sobre el pecho cuando estés bajo la ducha, haz muecas para trabajar los músculos del cuello, utiliza siempre un buen sujetador y limita la exposición de los senos al sol.