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Si quieres liberar tu organismo de las toxinas, debes reducir, o idealmente suprimir el consumo de ciertas sustancias:
Los azúcares y las grasas. Reducir su consumo es la primera etapa para calmar tu organismo. Las grasas animales (carnes, embutidos, mantequilla, quesos, bollería…) sobre todo cuando están cocidas, provocan durante su transformación cuerpos cetónicos de los cuales el cuerpo necesita deshacerse. Los azúcares refinados (sodas, caramelos, confituras…) provocan un flujo masivo de glucosa en la sangre que perturba la producción de insulina. En un primer tiempo, lo más sencillo es suprimirlos totalmente.
El tabaco. Los componentes de los cigarrillos así como las reacciones que intervienen en la combustión producen aproximadamente 4000 tipos de gases o partículas en cada calada, la mayor parte nocivos incluso en pequeñas dosis. Un fumador absorbe diversos venenos como el plomo, el arsénico o el cianuro. Inhala igualmente monóxido de carbono que priva al organismo de su oxígeno. ¡Nada de curas desintoxicantes mientras fumes! ¿Quizás sea el momento de dejarlo?
El alcohol. A corto plazo, perturba la digestión y sobrecarga el hígado. A largo plazo provoca daños irreversibles sobre el conjunto de nuestras células. Durante la cura hay que absternerse de tomar alcohol.
El café. El café aumenta la tensión arterial y provoca un suplemento de toxinas que al cuerpo le resulta difícil eliminar. Hay que evitarlo al máximo, o en caso que te resulte imposible, limita su consumo al máximo, como mucho 3 cafés al día.
Los productos animales. Primero: su consumo provoca urea y ácido úrico, dos toxinas que el organismo elimina principalmente por vía renal. Segundo: consumir demasiada carne conduce a fenómenos de putrefacción intestinal. Tercero: provoca acidez. Moraleja : elimina la carne y el pescado durante algunos días.
Los platos preparados y/o refinados. Están repletos de aditivos, de colorantes, de conservadores, de pesticidas y de sales que ensucian el organismo. Sin contar las grasas y los azúcares ocultos… Por el contrario, son pobres en vitaminas, fibras y minerales.