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Para aumentar la eficacia de la cura, además de modificar los hábitos alimenticios es importante mejorar toda la higiene de vida.
-Para eliminar rápidamente las toxinas, favorece todo lo que puede provocar la transpiración: sauna y hammam, ejercicio físico intenso, infusiones sudoríficas…
-Para permitir que tu organismo elimine tranquilamente, repósate y relájate con masajes, meditación.
-Para drenar el organismo, ofrécele un drenaje linfático: este masaje mejora la circulación de la linfa, que arrastra los deshechos celulares y los evacua – por vía del sistema sanguíneo-.
-Para mejorar el funcionamiento de los diferentes órganos, toma plantas ya sea en infusiones o comprimidos: el ortofisón, la pilosela y los rabos de cereza son diuréticos, el carbón vegetal atrae las toxinas del tubo digestivo y las evacua por vía intestinal, la menta pimentada y el boldo facilitan el trabajo del hígado, la malva estimula el tránsito. -Para favorecer los intercambios en el seno del organismo, oxigénate: vete a al campo a al borde del mar siempre que puedas y realiza ejercicios de respiración.