Los músculos rígidos y fríos son más susceptibles de sufrir traumatismos y lesiones. Por tanto, es indispensable que dediques algunos minutos a calentar antes de comenzar a correr. Objetivo: desentumecer los diferentes grupos musculares, activar el sistema cardio-respiratorio y aumentar progresivamente la temperatura corporal.
Es relativamente corto (de 10 a 15 min): dedica algunos minutos a caminar rápido, y a realizar ejercicios trotando (talón/nalga, subir rodillas, saltos… sin olvidar realizar algunas rotaciones de brazos, cuello y tronco).