Por la sugestión, el hipnoterapeuta te propone una alternativa a los alimentos demasiado grasos. Él te conduce, mediante metáforas, a que te alimentes mejor y, en ocasiones, en menor cantidad.
En concreto, la necesidad de ingerir alimentos dulces o grasos (según la tendencia de cada uno) disminuye, se siente menos hambre y pasas por las diferentes secciones del supermercado sin estresarte. Te diriges, naturalmente, a los alimentos sanos.
Pero cuidado, si adoras más que nada el queso, la hipnosis nunca conseguirá que odies el queso. Lo que hará será regular ese exceso.