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¿Qué haces cuando tu paciente está hipnotizada?
Le proporciono a la parte inconsciente del cerebro una lectura diferente del pasado, lo que elimina el bloqueo. Por ejemplo, si no te gustan las verduras porque están vinculadas a un hecho doloroso, yo restablezco el orden de las cosas y desligo bien los dos elementos. Las verduras tienen que estar ligadas a la sensación de placer. Es parte de mi trabajo modificar algunas percepciones. Pero todo esto sólo funciona si uno tiene ganas de que cambien.
¿Por qué crees que a la gente le da miedo la hipnosis? La gente tiene miedo de perder el control, que es lo que les horroriza, pero en realidad somos conscientes ¡de principio a fin! Es una consciencia particular puesto que está ampliada y es el único momento en que los dos hemisferios del cerebro están en modo de recepción. El terapeuta les guía hacia el inconsciente, nada más. ¡Es el paciente el que tiene que hacer casi todo el trabajo! Gracias a la hipnosis, lo que tendría que haber sido un trabajo doloroso y obligatorio (como un régimen, por ejemplo), se convierte en algo que hacemos con placer, siempre y cuando deseemos realmente que las cosas cambien.
¿Tiene alguna contraindicación o recomendación particular? La única regla para que funcione es el deseo real de querer que algo cambie. Es inútil intentarlo si uno no está muy motivado.Como os he dicho, ¡la hipnosis no es magia!