 © Thalassa Carnac
 |
La comida constituye un momento esencial para recuperar fuerzas. Completo, variado y saciante, evita que nos entre hambre a media tarde y permite no llegar a la cena con ansias de comer.
- 1 entrante compuesto de verduras (ensalada, hortalizas) ligeramente sazonadas y proteínas sin grasa (ostras, langostinos…).
- 1 plato con un trozo de carne (130-150 g ) o de pescado (170-200 g ) sin grasa, una ración (200 g cocidos) de alimentos con alto contenido en fécula (pasta, arroz, quinua, sémola…) y verduras.
- 1 producto lácteo (queso fresco, yogur…).
- 1 pieza de fruta, fresca o cocinada (asada, mouse, compota, en papillote…).